sábado, 23 de julio de 2016

JON CLEARY NOS HIZO REGRESAR A NEW ORLEANS

El músico inglés residente en la ciudad del Mississippi actuó con formato de trío en lugar de cuarteto, pero fue suficiente para desplegar toda la fuerza y embrujo que posee la música de la mítica ciudad. Por su parte, la banda del saxofonista Bill Evans –en la que Dean Brown sustituyó al accidentado Mike Stern- abdujo al auditorio con su fusión limpia y potente.

El guitarrista, pianista, cantante y compositor británico afincado en Nueva Orleans, Jon Cleary.
Después de la segunda jornada de conciertos fuera de la sede del XIX Jazz San Javier, los aficionados regresamos al auditorio Parque Almansa dispuestos a atrapar todo lo que nos dejara sobre su escenario el músico inglés Jon Cleary, que vive afincado en Nueva Orleans desde hace 35 años bebiendo de la inmensidad de mezclas musicales que allí surgen como las hierbas en el campo y que ha estudiado en profundidad en los últimos 20. Y lo consiguió. Escuchando al trío (no pudo viajar el guitarrista de la banda para esta gira) rápidamente fuimos envueltos por el embrujo que poseen esas músicas que suenan a orillas del Mississippi; aquellas que en otras ediciones de Jazz San Javier hemos escuchado a Dr. John, o en los discos de Allen Toussaint. Es como la magia negra que te lleva, sin remedio, a las calles de Nueva Orleans, a sus bares y garitos donde cada noche la música se adueña de nuestras almas. Luego de este momento, la banda del saxofonista Bill Evans nos abdujo hacia la fusión perfecta, pulcra y bien interpretada por unos músicos que “se salen” como el baterista Dennis Chambers; el bajista Darryl Jones y otro viejo amigo de San Javier como es el guitarrista Dean Brown que sustituía al anunciado Mike Stern, de baja médica por lesión en un hombro una semana antes del concierto. Cuatro máquinas humanas de hacer música que pusieron a todo un auditorio al borde de un ataque de locura colectiva, mientras bailaban sin cesar al compás de sus notas. Una noche de embrujos, recuerdos, añoranzas y fiesta que abrazó a todo el auditorio y lo que dentro de él estaba. La lluvia estuvo a punto de hacer de las suyas por segunda vez en la presente edición, pero todo quedó en una nube que descargó antes del comienzo, aunque retrasó el horario previsto.


En esta foto se puede comprobar la lluvia caída sobre San Javier, una hora antes del comienzo de los conciertos.
Hasta ahora, no había tenido la ocasión de ver en directo a Jon Cleary y su banda: The Absolute Monster Gentlemen. Pero sí había escuchado grabaciones que me predisponían a una idea más o menos exacta de lo que podría resultar en el XIX Jazz San Javier. Y la verdad es que, creo que a muchos de los presentes les ocurrió igual o parecido; la realidad superó esas expectativas y asistimos a un concierto pletórico de R&B, funk y algo de rock pero siempre en esa línea de mezclas o fusiones que caracterizan la música de Nueva Orleans. El trío que llegó hasta San Javier estaba completado por el bajista Cornell Williams, que también hacía coros y cantaba en alguno de los temas, y el baterista y también corista, Alex Joseph Hall. Faltó a la cita por problemas para viajar en esta gira, el guitarrista del grupo Derwing Perkins. Pero ni se le echó en falta porque sus compañeros suplieron ésta con una entrega y profesionalidad de las que da gusto. El grupo atacó una primera pieza, "Soothe Me Baby, el éxito de Sann Cooke que también lanzaron aquel dúo llamado Sam & Dave, para situarnos rápidamente en el contexto de lo que nos iban a regalar para la siguiente hora y media. 
  
Y vaya si lo hicieron, porque el público comulgó de inmediato con el trío merced al desarrollo de temas que Cleary había preparado para su debut en Jazz San Javier. Piezas como "Lottle Mo", "So Damn Good" de su disco de 2002 bajo el título del grupo, "Been and Gone", "When You Get Back", que nos habla sobre una novia con la que se tenía que encontrar en Nueva York y no apareció, o "21St Century" que nos dejaron a todos los asistentes inmersos en los clubes y garitos de Nueva Orleans, como si estuviéramos haciendo una mini gira esa noche por la ciudad del Mississippi.   

El bajista Cornell Williams, quien también hace coros o canta en alguna de las interpretaciones del grupo.
Después de los nueve primeros años de estancia en Nueva Orleans, Jon Cleary llegó a la conclusión (absolutamente acertada, bajo mi punto de vista) que el sonido que reflejaba lo que en esa ciudad ocurría era el funk y el R&B básicamente. Y por esos derroteros comenzó su andadura en la música logrando una identificación plena con los movimientos del pentagrama que definen el sonido Nueva Orleans. En la recta final de su concierto planteado para Jazz San Javier –y tras indicar que le encantaba estar en España-, Cleary continuó embrujándonos con su magia musical a través de canciones como "Go Go Juice" (ítalo de su último disco editado en 2015), "What do you want the girl to do?", una preciosa balada de su álbum "Occapella" de 2012, "Just Kissed My Baby" en la que el trío llevó a cabo un despliegue absoluto de recursos con un funky que te enganchaba sin remedio, "Tipitina", pieza que si cerrabas los ojos te imaginabas una noche en el Maple Leaf de Nueva Orleans, "Pump It Up", de su más reciente disco con reminiscencias al "reggae", "Bringing Back The Home", del mismo disco con ciertos aires "gospeld" en su comienzo, o "Mo' Hippa, en la que Jon Cleary nos habla de que cuando lleguemos a Nueva Orleans tenemos que conseguir nuestra entrada para ver el carnaval y encontrarnos con el Rey Zulú. Una pieza festiva que ponía, de nuevo, a todo el público a bailar y divertirse antes de acabar el concierto. 


El baterista Alex Joseph Hall, que se ha incorporado a la formación de Cleary en recientes fechas.
El auditorio en pleno aclamaba a Jon Cleary y sus Caballeros del Monstruo, para que volvieran al escenario a continuar la fiesta a orillas del río Mississippi. Qué buen rato nos habían hecho pasar. Y lo hicieron una vez más. Jon Cleary y sus dos compañeros de viaje regresaron al escenario  para culminar una noche de triunfo, con "Lonely Lonely Nights", típico blues de Nueva Orleans, que nos dejaba derretidos y con ese regusto que da el haber podido vivir en directo un gran concierto de R&B y funk. Auguro que regresará en futuras ediciones, porque ha dejado huella en Jazz San Javier. 


El trío, en esta ocasión, que lidera el pianista y cantante Jon Cleary.

La segunda parte de esta jornada del miércoles 20 de Julio, nos presentaba el regreso del saxofonista Bill Evans y su band, que conformada en esta ocasión por otros tantos líderes como es el baterista Dennis Chambers y el bajista Darryl Jones. Unido a ellos tenía que haber llegado el guitarrista Mike Stern, pero un accidente a poco más de una semana antes del concierto le dejó un hombro maltrecho y Evans tuvo que sustituirlo por otro músico que también ha visitado ya San Javier estando a la altura de Stern: Dean Brown.

Los cuatro aparecieron en el escenario con una excelente acogida del público que ya anunciaba estar predispuesto a disfrutar de la fusión que Evans y sus compañeros de escenario ponen en práctica. Así que sin más dilación atacaron una pieza de 2009 titulada "Dixie Hop", que situó al auditorio en el terreno del saxofonista y su banda. 


Bill Evans en el comienzo de su concierto de regreso en San Javier.

Las etiquetas que han definido el jazz de Bill Evans han sido diversas: Crossover jazz, post bop, jazz instrumental... Yo simplemente lo llamo fusión, porque en sus creaciones confluyen muchas corrientes del género y me quedo con aquel anuncio revelador de Dizzy Gillespie, que realizó en una entrevista televisiva a propósito de su vita a Cuba en 1977. Gillespie aseguró entonces que "en el futuro, todo será fusión. Y yo estaré allí para verlo", como así fue. Por lo tanto, no hay que complicarse la existencia buscando cómo llamar a las cosas cuando éstas ya tienen su nombre. Y en ese amplio campo es donde Bill Evans y su grupo se mueven. Como continuaron demostrándolo en los temas que conformaban este concierto tales como "Tip For Tap", composición escrita en 2011 para su disco "Dragonfly", "Kings & Queens", en el que cantó y toco los teclados, "Soulbop", del proyecto que acometió junto al trompetista Randy Brecker, o "Cool Eddie", pieza del año 2000 que suele interpretar en muchos de sus conciertos.

Dean Brown también regresaba a San Javier, en sustitución, a última hora, de su compañero Mike Stern, quien tuvo un accidente una semana antes.
No era la primera vez en la que Evans iba a tocar con Mike Stern, pero sí lo era en San Javier que, por ese accidente, nos hemos quedado con las ganas de verlos evolucionar juntos en directo y no a través de vídeos. Pero Dean Brown no fue menos porque este guitarrista posee un recorrido casi paralelo y también ha tocado en otras ocasiones con el saxofonista. Así que el repertorio le era familiar, como demostró durante todo el concierto en el que se incluyó una pieza del propio Brown titulada “Solid”, después de que sonara “Let’s Pretend”.

El gran Dennis Chambers controlando todo desde su batería.
El auditorio, para esa hora, hervía desde el foso hasta la última butaca de la zona más alta. Como buen observador que es, Bill Evans condujo a sus compañeros a través de “Big Fun” hasta el final del concierto para, después, saludar todos juntos desde casi el borde del escenario. Sus seguidores, los aficionados que allí nos habíamos dado cita, les pedíamos un poco más y ellos concedieron. Una versión de “Jean Pierre”, del recordado y siempre admirado Miles Davis, puso el broche de oro a un concierto que se desarrolló de manera limpia y perfectamente bien interpretada.

Darryl Jones, bajista de alta calidad que es el oficial de los Rolling Stones.
En suma, noche de contrastes una vez más con los embrujos y misterios de la música de Nueva Orleans que nos regaló Jon Cleary para pasar, más tarde, a la fusión de corrientes jazzísticas que lleva a la práctica el saxofonista Bill Evans, en esta ocasión, con una banda de líderes en sí mismos y la invitación del guitarrista Dean Brown. Para la siguiente noche, se nos anuncia el tercer concierto de los cuatro que se han programado fuera del Parque Almansa, con un septeto que van a provocar la alegría colectiva: Trouper’s Swing Band. Una mini orquesta de la Vega Baja del Segura que saben hacer espectáculo con mucha calidad. Se lo contaré conforme vaya recuperando horas de descanso. No se despisten, por favor.


Bill Evans volvió a triunfar en San Javier.


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