martes, 5 de julio de 2016

JAZZ SAN JAVIER SE INUNDA DE HECHIZO Y FUNKY EN SU SEGUNDA JORNADA.

El cuarteto liderado por Kirk Lightsey y Antonio Serrano expandió su magisterio musical de manera sencilla y vibrante. La fiesta y el ritmo llegarían después con la norteamericana Nik West y su banda.

El pianista Kirk Lightsey y el armonicista Antonio Serrano lideran esta producción de Jazz San Javier.
La segunda jornada del XIX Jazz San Javier volvió a presentarnos dos conciertos de contrastes protagonizados por un habitual de esta cita: el armonicista español Antonio Serrano que junto al pianista norteamericano Kirk Lightsey, el contrabajista Ignasi González y el baterista alemán afincado en España Jo Krause (éstos últimos también han visitado el festival en otras ocasiones) nos presentaban el proyecto que lideran los dos primeros en una producción de Jazz San Javier. Antonio Serrano es, y creo no equivocarme en mi apreciación, nuestro armonicista más internacional a la altura de los grandes de ese instrumento que junto a toda una leyenda viva del género como es el pianista norteamericano Kirk Lightsey, demostraron que Jazz San Javier no se equivocó en esta apuesta. La segunda parte de esa noche estuvo dedicada a una joven bajista que ya posee una dilatada trayectoria en el género aunque, sin duda, donde más se ha prodigado ha sido en los terrenos del funk o el rock formando parte de las bandas de Prince o John Mayer, entre otros. Contrastes que, sin duda, dejan un excelente bienestar para los sentidos de un auditorio, el del Parque Almansa, que sabe apreciar y valorar estas propuestas del festival.

Antonio Serrano se ha convertido en uno de nuestros músicos más internacionales.
Para los aficionados habituales a esta cita de San Javier, el armonicista Antonio Serrano es ya como un hermano al haber sido invitado en diversas ediciones para participar y siempre con proyectos diferentes; bien propios o formando parte de otros. Por ello, no es de extrañar que el público le recibiera con los brazos y oídos bien abiertos como el que recibe en su casa a un gran amigo o miembro de la familia. En esta ocasión, el Festival de Jazz de San Javier ha realizado esta producción uniendo a Serrano con una leyenda del jazz como es el pianista Kirk Lightsey; en la línea interpretativa y creadora de otros nombres del piano jazzístico ya desaparecidos como fueron Hank Jones (que también estuvo en su momento en San Javier) o Tommy Flanagan, el que durante muchos años fuera acompañante de otra leyenda recordada: Ella Fitzgerald.

El legendario pianista Kirk Lightsey abriendo el concierto.
Lightsey inició el concierto con un soberbio y delicado sólo de piano, al que siguió “In Your Own Sweet Way”, en formato de trío conformado por el bajista Ignasi González y el baterista alemán afincado en España, Jo Krause, que despertaron el entusiasmo del auditorio. A continuación apareció Antonio Serrano arropado por una ovación unánime del público (ya digo, como uno de la familia de Jazz San Javier) que el armonicista agradeció destacando que “siempre es un placer venir hasta este escenario. Gracias a todos y, en especial, al festival por invitarme una vez más”. No más palabras porque, indicó el músico, vamos a seguir disfrutando con la música. Y atacaron “Cheese Cake”.

Jo Krause, el baterista alemán afincado en España, ha regresado a San Javier formando parte de este cuarteto.
Y qué gusto da cuando la música fluye tan, aparentemente, fácil como suele hacerla Antonio Serrano y los músicos que le acompañan; no digamos nada si uno de ellos es leyenda viva del género como el norteamericano Kirk Lightsey al que escucharle y verle evolucionar sobre el teclado del piano es toda una experiencia absoluta. Con los ánimos bien definidos, nos dispusimos a continuar disfrutando con piezas como “Fee-Fi-Fo-Fum”, “Pee Wee/Heaven Dance” o “Blues In The Corner” que terminó por desatar (si es que había algo todavía atado en el auditorio) el entusiasmo de un público entregado a tantas buenas vibraciones que emanaban desde el escenario del Parque Almansa, a través del Magisterio Musical de los que lideran esta producción y a los que arropan, y de qué buenas maneras, la sección rítmica de González y Krause.

El contrabajista catalán Ignasi González suele tocar con Jo Krause desde hace años.
A sus 79 años, Kirk Lightsey sigue dando noches de gloria, éxtasis y deliciosa música. Es una constante en pianistas de más o menos su tiempo que ya visitaron Jazz San Javier en pasadas ediciones como, por ejemplo, McCoy Tyner, Hank Jones, Dave Brubeck o el brasileño Joao Donato, entre otros. Músicos que hacen fácil lo realmente difícil y que han enganchado siempre al auditorio con su sencillez y sabiduría. Y justamente esto que describo es lo que estaba pasando, una vez más, en el Parque Almansa con Kirk Lightsey y Antonio Serrano.

Lightsey y Serrano en el comienzo de "Habiba".
El final del concierto tuvo otro momento delicioso, cuando en el comienzo de “Habiba” Lightsey tomó la flauta travesera para desarrollar una introducción, primero sola, y después a dúo con la armónica de Antonio Serrano. Nadie perdía ni notas ni detalles de lo que estaba sucediendo. Apenas si pestañeabas, no fuera a ser que extraviaras un instante de esa magia que el cuarteto había instalado por todo el auditorio. Sólo al final, el público estalló en una gran ovación para premiar tanto conocimiento impartido de esa manera, insisto en ello, tan magistral y sencilla a la vez. Como el auditorio insistía (tampoco esperaron ni el minuto), los músicos regresaron al escenario para regalar un bis titulado “Scrapple from The Apple” con el que daban por acabado su concierto definitivamente, ante un público puesto en pié y aplaudiendo sin cesar. Bravo por los músicos, el público y el Festival de San Javier por esta producción.

El cuarteto protagonista de esta producción de Jazz San Javier.
La segunda parte comenzó con algo de retraso, pero no crean ustedes que envidio el día que llevaron Nik West y su grupo. Llegaron tarde a un enlace en Barcelona y, por si no lo conocen aún, el aeropuerto de la Ciudad Condal el sábado fue un auténtico caos. Vuelos cancelados, maletas extraviadas, muchísimos clientes agolpados en las ventanillas y rellenando reclamaciones… Ya digo: Un caos. West y su grupo esperaron porque parecía que lo extraviado llegaba pronto, pero no fue así. Y a primera hora de la tarde, el Euromed partía de Barcelona rumbo a Alicante y desde allí, hasta San Javier. Apenas unos 45 minutos para asearse un poco, la indumentaria precisa para el concierto y al escenario del Parque Almansa con un brevísimo chequeo sonoro. Así transcurrió el sábado, 2 de Julio, para esta bajista norteamericana que se ha convertido en uno de los iconos del funk y el rock más recientes. 

La bajista de Phoenix, Arizona, Nik West derrochando fuerza y energía al comienzo de su concierto.
Y como el tiempo iba comiendo minutos al horario previsto, Nik West y los suyos saltaron al escenario atacando un duelo de guitarras que fueron diversos guiños al rock y el funky; terrenos en los que se viene moviendo esta bajista de Phoenix, Arizona, que además de tocar con cierta maestría el bajo eléctrico también cuida mucho la estética y puesta en escena. Tras ese pequeño duelo entre la rubia Ariel Bellvalaire y Hubie Wang, se dejó ver desde el fondo del escenario avanzando por él hasta primera línea esta joven bajista con una enorme cresta azul, ropa vaquera como corresponde a una ciudadana de Arizona, y una especie de tul negro que colgaba por detrás hasta el suelo mientras sonaban las notas de “Bass Groove”. 

Los guitarristas Ariel Bellvalaire y Hubie Wang protagonizaron el duelo que inició la actuación de Nik West en Jazz San Javier.
Espectacular la presentación y profesionalidad mostradas por esta banda, a pesar del día de perros que tuvieron que vivir. Una banda que está conformada, además de por los guitarristas ya citados, por el teclista Chris Turner, la voz en los coros de Nichelle Koto y el baterista RJ Norwood. Un sexteto que sabe cómo levantar al público de sus asientos y llevárselo hasta el foso del auditorio para participar al máximo de la fiesta que se montó en un visto y no visto. “Say Somethin” y “People Pleaser” fueron otros dos aldabonazos para terminar de levantar a los escasos aficionados que todavía resistían en sus butacas. 

Nichelle Koto es la corista de Nik West, que mostró un atuendo muy llamativo, como se puede apreciar, aunque atenuado para no eclipsar a la líder del grupo.
A pesar de su juventud, Nik West ya posee una dilatada trayectoria en las bandas de Prince, John Mayer o Marcus Miller entre otros. Junto a sus grandes conocimientos musicales y maestría interpretativa con la guitarra de bajos, West se ha convertido en uno de los iconos del siglo XXI en este instrumento. Por ello, no es de extrañar que el director musical del recordado Michael Jackson, Michael Bearden, la tenga siempre en su mente cuando hay que asegurar calidad y fuerza. “Forbideden Fruit” y “Bottles and Cans” llegaron antes de adentrarse en una recreación del viejo “Proud Mary” que el auditorio supo agradecer de manera entusiasta.

Chris Turner llevó a cabo un magnífico trabajo desde su set de teclados.
El bajo eléctrico ha tenido, a lo largo de los últimos 60 años, una larga lista de protagonistas que han ido aportando nuevas visiones musicales a la tradicional guitarra de cuatro cuerdas. Más tarde, se añadió una quinta y hasta, en la actualidad, seis cuerdas lo que ha transformado a este instrumento de ser la base rítmica junto con la batería y percusión, a cobrar el protagonismo en muchos casos conocidos como es el propio de Nik West. “Thank You” y “Let’s Work” pusieron el punto y final a un concierto que, probablemente, tuvo menos recorrido de los que en esta bajista norteamericana es habitual. La jornada que vivió no era para menos y tal vez por ello (el cansancio y estrés de poder perder las maletas y tus instrumentos en una gira), no hubo bis aunque sí espectáculo festivo que rayó en lo correcto.

Ray Norwood Junior, como sus compañeros de grupo, es otro de los jóvenes valores que arropan a Nik West.
En definitiva, una segunda jornada en este XIX Jazz San Javier, que hechizó en su primera parte con Kirk Lightsey y Antonio Serrano, para dejarnos posteriormente una correcta demostración de funky y rock a cargo de la banda que lidera la bajista norteamericana Nik West. La próxima cita es el viernes 8, con los conciertos que protagonizarán el cuarteto del pianista catalán Ignasi Terraza –a quien se le entregará uno de los excepcionales dos Premios a Toda una Carrera que se han otorgado en esta ocasión por el Festival-, quien tendrá como invitado al trompetista Ronald Baker. Jazz en estado puro para aficionados “pata negra”. Y en la segunda parte, de nuevo concierto festivo a través del blues, con el regreso de una de sus figuras más importantes: el guitarrista Keb’ Mo’, que nos dejará piezas de sus álbumes editados después de su última visita allá por 2012. Se lo cuento después, con todos los detalles y anécdotas que de la fecha.  

Las fotos son obra de Goio Villanueva.

A pesar de la ajetreada jornada que vivió, Nik West supo dar espectáculo y profesionalidad en su primera visita a Jazz San Javier. 

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