martes, 12 de julio de 2016

AIRES FRANCESES Y SOUL AUTÉNTICO EN LA NOCHE DE JAZZ SAN JAVIER.

Ludovic Beier Trío y su invitado, el violinista Costel Nitescu, pusieron un toque francés con la música “manouche” cuyo máximo exponente fue Django Reinhardt. Y luego vino una explosión de soul auténtico, con una voz plena para el género y una puesta en escena elegante, a la manera de Gales. Su protagonista fue Myles Sanko, un cantante que ya es referente del género a pesar de su juventud.

Ludovic Beier regresó a San Javier para regalar otro concierto inolvidable.
Los contrastes musicales en una misma noche es una constante que define parte del Festival de Jazz de San Javier. Y otra característica de esta cita veraniega cercana al Mar Menor es la música francesa y, dentro de ella, el "manouche" o aquel movimiento que surgió entre el pueblo gitano francés y belga hace muchas décadas atrás, que tuvo su mayor exponente en el guitarrista Django Reinhardt al que acompañó, hasta la muerte del guitarrista, el violinista Stephan Grappelli. Pues esa música inequívocamente francesa que se interpreta con instrumentos acústicos fue la que nos regalaron en la noche del pasado sábado, el acordeonista galo Ludovic Beier, que regresaba a San Javier, acompañado de su trío formado por Phillipe Doudou Cuillerier, a la guitarra y voz (por cierto, que bien canta este hombre) y el contrabajista Antonio Licusati. Ellos protagonizaron una primera parte del concierto, hasta que apareció en escena el violinista Costel Nitescu, invitado de Beier para la ocasión y músico que también retornaba a Jazz San Javier. Con él, la "manouche" cobró todavía más sentido y era casi inevitable (creo que los músicos tampoco querían evitarlo) que la mente nos llevara a las audiciones de Django Reinhardt y Grappelli aunque, naturalmente, ellos la hacían con su propio sello pero sin desvirtuar la esencia de esa música. 

El contrabajista Antonio Licusati marcaba el ritmo.
Dos primeras piezas del trío para ir entrando en materia, a través de "Late Train" y "Every Breath You Take" -éxito de The Police- con solos para Licusati y el propio Beier que, en efecto, puso al personal en el camino de lo que nos esperaba en los próximos 70 minutos. Ludovic Beier se ha convertido en otro de los acordeonistas más destacados de Francia a nivel internacional, como dejó patente en toda su actuación de San Javier, que continuó con "Boulevard Saint Germain" para fusionarla con el Tema de Amor de "El Padrino", "Parla Piu Piano", y regresar a "Boulevard Saint Germain" en un juego constante con ambas composiciones.

La accordina tampoco tiene secretos para Ludovic Beier.
El auditorio disfrutaba con la música que interpretaba el trío de Beier, quien dejó el acordeón para hacerse con la accordina y hacer sonar una balada titulada "Lately", que el respetable escuchó con un silencio sepulcral, y proseguir con su versión de "Song of My Father", de Horace Silver, provocando un grito de satisfacción en el público. Y otra pieza más creada por el acordeonista: "Brazilian Fingers"; una lección de digitación a velocidad de pánico sobre la botonera del acordeón y sin fallos, antes de que Beier presentara al violinista Costel Nitescu.

El gran violinista Costel Nitescu continuador de la escuela de Grappelli.
Aquí podríamos aplicar aquello de "con él llegó el manouche". No pudimos evitarlo: Nada más comenzar a sonar las primeras notas de "Douce Ambiance" que salían del violín de Nitescu, los pies comenzaron a moverse y la mente nos trasladaba a los discos de Reinhardt. Pero no era el famoso guitarrista gitano y su grupo, ni nos encontrábamos en el Hot Club de Francia, sino en el auditorio Parque Almansa donde se llevan a cabo los conciertos de Jazz San Javier, con el trío de Ludovic Beier y su invitado, el violinista Costel Nitescu, que nos hacían disfrutar con esta música inconfundible e inagotable: El manouche.

El guitarrista y cantante Phillipe Doudou Cuillerier.
El espíritu de Django Reinhardt ya invadía todo el aforo cuando Nitescu dejó sonar los primeros compases de una de las más bellas melodías que Django compuso en vida: "Nuages". Fue toda una recreación del cuarteto que nos dejó hechos papilla y absolutamente entregados a estos músicos europeos de primer nivel y buena gente en el trato directo. Y otro de los "viejos" clásicos traídos al terreno manouche: "I'll Remember April", con duelo Beier-Nitescu delicioso arropado por Cuillerier y Licusati.

Costel Nitescu sintiendo cada una de los notas que ejecutaba en su violín.
Una demostración de que cualquier canción o composición se puede adaptar a esta música auténticamente francesa fue la versión ofrecida de uno de los éxitos de Stevie Wonder titulado "Overjoyed", al que siguió otro clásico del repertorio jazzístico: "Undecided", que cantó el guitarrista Phillipe Doudou Cuillerier con un "swing" increíble (debería prodigarse más en esos menesteres, porque lo hace realmente bien). Y como el ambiente ya estaba muy caldeado y propicio para lo que viniera hicieron un amago de "Smooth and The Water" que, rápidamente, cambiaron por "Lady Madonna" de The Beatles. El repertorio no podía ser más popular y el resultado espectacular para un auditorio puesto en pie, aplaudiendo y silbando sin cesar para que volvieran al escenario y regalaran un bis. Lo hicieron y Ludovic Beier indicó que estudió español en la universidad, pero había olvidado casi todo el vocabulario para poder expresarse en el idioma de Cervantes. No obstante presentó el bis, "Tu I Tchi", que con ese tono inequívocamente francés cantó Doudou Cuillerier. La locura y el sumo agradecimiento de todo un auditorio a estos cuatro músicos del país vecino, que supieron poner un toque francés a la noche veraniega de Jazz San Javier.

Costel Nitescu, Phillip Doudou Cuillerier, Antonio Licusati y Ludovic Beier supieron cautivar al público de San Javier.
Pues con la satisfacción de haber disfrutado sin límites con el manouche, nos disponíamos a recibir a un cantante que aunque nacido en Ghana reside en Gran Bretaña, en Cambridge concretamente. Sólo tiene 36 años y desde hace unos doce empezó a interesarse por la música. Primero fue el hip hop y el funk y a través de ellos, se tropezó con el soul; aquella música que sonaba en la década de los 60 y 70 del pasado siglo XX y que tenía en Ottis Redding, Carla Thomas, Percy Sledge o Marvin Gaye algunas de sus muchas voces más identificativas del género. Su padre era un pescador francés y su madre una mujer de negocios de Ghana, que mantenía una empresa de importación y exportación entre su país e Inglaterra. Por ello, cuando el matrimonio se separó, Myles y su madre se trasladaron a Cambridge y desde entonces hasta hoy. Tiene publicados un EP y dos álbumes; el primero de ellos fue el resultado de colocar su música en Youtube y pedir a sus seguidores que le indicaran si les gustaba y cuáles más para incluirlos en un primer disco que tituló "Forever dreaming". Así nació para la música soul Myles Sanko que, seguramente, en la noche del pasado sábado 9 de Julio ha cumplido uno de sus sueños: Llegar a cantar en un festival de renombre como es Jazz San Javier.

El cantante Myles Sanko iniciando su primer concierto en Jazz San Javier y cumpliendo uno de sus sueños.
Nada más sonar los primeros compases de "High On You" todos nos dimos cuenta de que, efectivamente, aquello sonaba como aquellos discos de los 60 cuando escuchábamos a Redding, Aretha Franklin o Sam Cooke. Myles Sanko aprende bien las bases de aquella música y la hace suya impregnándola de su estilo elegante pero con ese toque inconfundible de soul. Una primera canción a la que siguió "Shooting Star" para ir calentando al público y, sobre todo, introducirles en su espectáculo.

El teclista Tom O'Grady es uno de los pilares en los que se asienta Myles Sanko.
Tras saludar e indicar lo contento que se sentía de poder participar en un festival como San Javier, Myles Sanko comenzó a abrir su paraguas musical y a exponernos todo su potencial que, canción a canción, fuimos descubriendo y admirando. Así que sonaron canciones de ritmos medios, baladas y temas muy subidos donde el potencial de Sanko y su banda se hacía más patente. Temas como "My Imspiration", "Don't Let Me Down", "Just Being Me" o "Save My Soul" fueron provocando que nuestros cuerpos se sintieran inquietos para, finalmente, abarrotar el foso del auditorio y estar muy cerca de Myles Sanko, tal y como él mismo nos solicitó.

La sección de vientos conformada para este concierto por el español Iván del Castillo en la trompeta y el saxofonista y flautista Gareth Lumbers.
Myles Sanko iba dosificando correctamente sus canciones más frenéticas con las más sosegadas para dejar respirar al auditorio que a esas alturas del concierto, ya estaba entregado al cantante y su banda totalmente. Bailaban con sus canciones, coreaban muchas de ellas como la que continuó "Come On Home" y siempre dirigidos por Sanko que, quedaba claro y nítido, vino a Jazz San Javier a triunfar y dejar un recuerdo colectivo para regresar en futuras ediciones. 

Phil Stevenson es el guitarra de esta banda que suena compacta.
El concierto siguió transcurriendo por senderos de éxito con creaciones del propio Myles Sanko tales como "Soo Much Indee", una medio balada que me recordaba por momentos a Tom Jones para regresar a voces como Redding. Pero siempre, quedaba claro y nítido el sello personal de Myles Sanko que, al contrario de aquellos grandes intérpretes del soul norteamericano de los 60, posee una pronunciación del inglés envidiable.

Jon Mapp al bajo eléctrico.
"To My Surprise" nos hizo regresar a los ritmos más acelerados de este amplio repertorio que nos estaba dejando sobre el auditorio del Parque Almansa la voz de Myles Sanko y su banda, con una introducción de flauta a cargo de Gareth Lumbers la banda atacó con fuerza esta creación que raya en el más puro estilo soul. Y luego llegaría la sorpresa de la noche. Sanko siempre se ha confesado gran admirador de Marvin Gaye y le rindió homenaje interpretando dos de sus mayores éxitos fusionados en uno: "Mercy mercy me" y "What's Going On", que hicieron las delicias de un público dispuesto a atreverse con lo que llegara o le retara.

El batería Rick Hudson, inequívocamente inglés y metrónomo del grupo.
Dos temas más, "Promises" y "Forever Dreaming", que daba título a su primer disco, cerraron el concierto que Myles Sanko había preparado para esta edición de Jazz San Javier, de la que sin lugar a dudas ha salido exitoso y con ganas de que regrese en próximas ediciones. El público quería más porque era sábado en la noche y no había que madrugar. Así es que Myles Sanko no se hizo de rogar y volvió al escenario para regalar no uno, sino tres bis a un público que se entregó desde el primer momento a esta promesa del soul, realidad palpable ya en toda Europa por donde pasea su música. "Sunshine", a dúo con su pianista, "Light In My Hand" y "So Hard To Stop", el éxito de Stevie Wonder, pusieron el broche de platino a un concierto y noche pletórica. Por cierto, tras el concierto el cantante atendió a todos los que se acercaron al pie del escenario para obtener sus discos (los vendió todos y faltaron muchos aficionados que se tuvieron que contentar con la firma en la entrada o en un programa) y firmar autógrafos. Incluso un aficionado hizo llamar a Rick Hudson para que le regalara una baqueta, que logró.

En definitiva, esta cuarta jornada del XIX Jazz San Javier transcurrió entre el manouche francés que nos trajo Ludovic Beier Trío con el violinista Costel Nitescu y el soul de siempre, genuino pero puesto al día, de una de sus más firmes promesas: Myles Sanko. Delicado toque francés para acabar con fiesta y elegancia al mismo tiempo. La próxima cita es el miércoles 13, en la Plaza de España de San Javier. Será el primero de los cuatro conciertos gratuitos que rescata este año el festival en distintos lugares públicos, pero no por ello menos importantes que los que escuchamos y vemos en su sede habitual del Parque Almansa. Será otra joven promesa que ya ha logrado ser considerado como un auténtico "entertainer" en su Harlem neoyorkino. Se trata del guitarrista y cantante Solomon Hicks, que viene dispuesto a ofrecernos espectáculo en estado puro. La cita es a las 21:30 horas. No se lo pierdan si pueden y si no, pues aquí les contaré todo lo que suceda. 

Las fotos de todos estas crónicas son obra de Goio Villanueva

Myles Sanko y su banda, durante su concierto.


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